Me encanta salir bajo la lluvia de noche con una camiseta y un pantalón corto, abrir los brazos y dejar que las gotitas resbalen, como si se llevasen con ellas toda esa ira y ese enfado con el mundo que a veces tengo. Mirar hacia arriba y mientras las gotas me golpean la cara recordar a esas personas o esos momentos bonitos de mi vida, con el simple ruido de una canción que suena en el bolsillo derecho del pantalón o el ruido de una persiana bajando a las 12 de la noche, y que de repente y sin esperarlo, una lágrima no sé si de alegría, de tristeza o una mezcla de ambas caiga por mi mejilla mezclándose con las gotas de lluvia. Quizás hay que dejar de pensar por un instante en el PASADO, ese que se te queda en el recuerdo, muchas veces son buenos los momentos que te vienen a la mente, otras muchas piensas que es mejor que quede simplemente como un mal recuerdo porque el ''ahora'' llamado PRESENTE te lo podría estar dañando, es un instante en el que no te da tiempo a pensar porque en cuestión de segundos deja de ser presente convirtiéndose en pasado de nuevo o en FUTURO si te pones a pensar lo que te gustaría hacer en un tiempo. Hay muchísimas noches que me pongo a pensar, aún sabiendo que eso no ocurriría,en que me gustaría regresar atrás, borrar de mi vida a ciertas personas y a otras muchas dejarlas para ver que sucedería pero reflexiono dándome cuenta que cada cosa pasa como tiene que pasar y si algo se modificase probablemente no habría conocido a personas importantísimas en mi vida, tanto aquí, como al otro lado de la pantalla. Porque como una de esas personas importantes dice: "Vivir la vida no es estar vivo, vivir la vida es disfrutar cada segundo de lo que haces, porque aunque solo sea eso, un segundo, hay que saber acumularlo"

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