Que mezcla de sentimientos, cuantas sensaciones juntas ¿verdad?. Sensaciones que son absolutamente contrarias pero que a la vez se complementan. Separadas tienen mucho peso, muchísimo. Pero juntas tienen mucho más. ¿Bipolaridad? No, no tiene nada que ver.
¿Carácter fuerte? Qué va, tampoco. Espera un momento, vuelve a leer esa pequeña parte del principio, sí sí, la que está en rojo, la que describe tantos sentimientos, esa, pero léela de verdad. ¿Ya? Y ahora bien, ¿te estás preguntando lo mismo que yo? "¿Por qué destaca el miedo?". Aparece tres veces, dos de ellas seguidas y una está potenciada, "Mucho miedo" pone. ¿Me entiendes ahora, o aún no? El miedo siempre destaca, se coloca en lo más alto intentando llamarnos la atención para que le hagamos caso. Nos incita a ser cobardes, a perder oportunidades, momentos clave, momentos únicos. Y lo malo no es eso, lo malo es que nosotros le hacemos caso, nos hacemos 'amigos' del miedo y seguimos sus consejos. Los humanos somos así de imbéciles. Sí, y me incluyo. Yo he perdido grandes oportunidades, momentos clave, situaciones que hubiesen provocado un gran cambio, sea para bien o para mal. Si hubiese ignorado las propuestas del miedo, sus consejos, todo sería diferente ahora mismo, seguro. Tendría miles de recuerdos que no tengo, porque no los he llegado a vivir, ya que fueron sustituidos por la duda y la pena. ¿Qué habría pasado sí...? Te suena esa preguntita ¿verdad? Hoy en día el miedo me visita cada mañana, todos los días. Llama a mi puerta o se sube al pico más alto a gritar mi nombre. Es un gran amigo mio después de tantos años. Pero he aprendido a vivir sin él algunos momentos de mi vida. ¿Y sabes lo mejor? Que él lo entiende. El miedo entiende que no quiero hacerle caso y apoya todas mis decisiones. Por eso, no dejes de vivir por miedo. Ignóralo, y acabará siendo tu gran apoyo.

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